Este informe “Las desigualdades en salud a nivel urbano y las medidas efectivas para reducirlas”, da cuenta de que las desigualdades en salud a nivel urbano son muy pronunciadas y la evidencia científica muestra claramente que las personas que residen en los barrios y zonas urbanas menos favorecidos tienen peor salud.
También nos da claridad acerca de que los determinantes de las desigualdades en salud a nivel urbano incluyen aspectos de gobernanza urbana, contexto físico, contexto socioeconómico y entornos. La influencia de todos ellos en la salud puede variar según los diversos ejes de desigualdad: clase social, género, edad, etnia y status migratorio.
A su vez aborda la planificación de la equidad en salud a nivel urbano, la cual incluye varias etapas: 1) acuerdo político y establecimiento de un grupo de trabajo, 2) análisis de situación, 3) priorización de problemas de salud e intervenciones, 4) desarrollo e implementación de la intervención y 5) seguimiento y evaluación.
Por último plantea que en el ciclo de la planificación es conveniente tener en cuenta los siguientes aspectos: la importancia de la intersectorialidad, la participación social y la mirada de equidad; la necesidad de analizar el impacto en la salud de todas las políticas; la acción sobre los determinantes del contexto físico y socioeconómico y, finalmente, el fomento de intervenciones dirigidas al conjunto de la población de forma proporcional a la necesidad de cada grupo social (universalismo proporcional).