La prostitución en España, es un tema que queda al margen en los debates sociales ¿cómo afrontarlo y abordarlo cuando hay un vacío legal? ¿erradicarlo o regularizarlo? Lamentablemente no es un tema prioritario en la mesa de quienes deben tomar medidas. Las entidades sociales son quienes se encargan del trabajo más humanitario para cubrir aquellas primeras necesidades de aquellas mujeres que ejercen la prostitución.

“Cuatro de cada diez hombres reconocen haber pagado por acceder al cuerpo de una mujer. España, es el tercer país del mundo en consumo de prostitución».

Las propias chicas comentan como no hay un perfil fijo de hombre que consume prostitución son perfiles muy diferentes.

“Tienen prácticas muchas veces súper violentas. La insistencia para hacerlo sin condón es constante, y se expolian la culpa por un módico precio”.

El 99% de las víctimas de explotación sexual son mujeres y niñas, según Amnistía Internacional y Médicos del Mundo. El 1% restante son hombres que consumen sexo, hombres que tienen sexo con otros hombres.

Voluntariado en prostitución

En mi caso, este trabajo humanitario lo realizo desde hace tres años en Cruz Roja Sevilla por las noches. Nos organizamos para asistir por diferentes lugares de la ciudad a todas aquellas mujeres que se encuentran en esta situación. Nuestra labor es cubrir la salud sexual, alimentos y brindar apoyo para las que simplemente quieren un rato de escucha o necesiten alguna ayuda administrativa desde la entidad.

Las primeras salidas se hacen muy duras, te encuentras en lugares retirados del centro a mujeres con condiciones de salud mental muy graves, con consumo de drogas, viviendo en la calle, con permisos penitenciarios, migrantes, mujeres trans…en situaciones que las exponen a diferentes tipos de vulnerabilidades económicas y sociales. Para muchas de ellas, la única salida es la prostitución como único recurso para obtener ingresos salariares.

Lo más satisfactorio que te llevas cuando vuelves a casa es cuando has podido conversar con las mujeres durante dos horas, en las que has podido conocerlas y compartir un poco con ellas. Mi impresión es que mi rol allí es escuchar y acompañar, veo que en general, las mujeres necesitan ser escuchadas y no juzgadas por quienes son o por lo que hacen.

Aporte de MIAS a mi labor como voluntaria

Quiero recalcar la importancia de la formación como persona voluntaria puesto que debemos acercarnos a realidades muy complejas que no tienen soluciones fáciles, y que no siempre son sencillas de comprender. Cada voluntario(a) se
acerca con sus propias creencias y valores y me he dado cuenta que a veces, es mejor escuchar que hablar. A veces, te encuentras con situaciones donde los voluntarios(as) pueden cometer errores con el lenguaje con el que se dirigen a las personas, sobre temas familiares, las prácticas sexuales, el trato con las personas que consumen la prostitución o incluso tener prejuicios hacia ellas…

Desde la formación realizada en el programa MIAS he podido comprender como en todas estas mujeres, la situación de vulnerabilidad social es muy alta, por ejemplo, respecto de su salud sexual y la salud mental. Que género es relevante en los procesos de salud y enfermedad de las mujeres, y que desde las entidades sociales aún queda mucho trabajo por realizar. Por ello, como voluntaria con formación y experiencia me gustaría motivar a todas aquellas personas que quieren realizar un voluntariado de este tipo o de otro, que intenten conocer el colectivo con el que van a intervenir de la mayor forma posible. El programa MIAS me ha dado ciertas herramientas para comprender que la salud de las mujeres es compleja y que hay muchos aspectos macrosociales, individuales, etc. que pueden llevar a aumentar la vulnerabilidad de las mujeres, aumentar los factores riesgos para su salud y también a que éstas sean tratadas como objetos de consumo.

¿La solución para erradicar la prostitución? No existe una respuesta sencilla. Pero en mi opinión sería prohibirla, es decir, adoptar una postura abolicionista de la prostitución. Cuando conoces estas realidades y ves de cerca la precariedad económica y social en la que se encuentran muchas de las mujeres que ejercen la prostitución, puedes comprender mejor que es su única salida real y efectiva diaria. Además, el voluntariado me ha permitido ver en primera persona y con mayor claridad algunas de las consecuencias negativas de la prostitución en la salud integral de las mujeres. Pero mientras esto no sea debate real y se argumente para votar su erradicación este problema continuará. Quienes consumen la prostitución son quienes muchas veces deben tomar estas decisiones. Sin embargo, desde mi rol de agente de salud y como mujer informadora de salud, reitero y confirmo que no hay mayor acto de entrega que dar tu tiempo, de ahí mi voluntariado.

 

 

Referencias:

  • Barcons Campmajó, M. (2018). Las ordenanzas municipales: entre la regulación y la sanción de la prostitución en España. Revista Crítica Pena y Poder, nº15 90-109.
    https://revistes.ub.edu/index.php/CriticaPenalPoder/article/view/26785/28088
  • Boza Moreno, E. (2019). La prostitución en España: El limbo de la alegalidad. Estudios Penales y Criminológicos, 39.
    https://doi.org/10.15304/epc.39.5330
  • Gómez Suárez, A. y Verdugo Matés, R.M. (2015). La prostitución femenina en España. Construyendo un perfil del cliente. Scielo, vol. 21 nº86.
    https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-74252015000400002
  • Redacción RTVC. (7 de marzo 2022). España es el primer país de Europa en consumo de prostitución. Radio Televisión Canaria.
    https://rtvc.es/espana-es-el-primer-pais-de-europa-en-consumo-de-prostitucion/