ARTÍCULOS DE OPINIÓN

Mi experiencia en MIAS

Actualizado el 03/03/20 a las 12:29

Beatriz Marin
Hay personas que consideran que la vida es algo circular; otras, que es una línea recta o un poco ondulada. Sea como sea, o como la consideremos, es que la vida está llena de momentos álgidos en los que te sientes como si hubieras llegado a la cima del Everest; momentos ‘pozo’ en los que te sientes como si te hubieras caído en un gran hoyo; momentos ‘’arenas movedizas’’ en los que dudas y parece que esta todo inestable, y momentos ‘paseando a miss Daisy’, en los que te dejas llevar suavemente por lo que te depara la vida. Y que lo que te va ocurriendo en cada una de esas etapas es por alguna razón.
Así, cuando como por casualidad llegó a mí el programa MIAS, a pesar de mis miedos y dudas, me dije: “si te ha llegado es porque tienes que aprender algo valioso’’. Y así fue. Tras unos años apartada del mundo, como yo digo, en los que me he dedicado en exclusiva a mi familia, y tras recuperarme de distintos problemas de salud que me alejaron también del mundo laboral, el volver a tener más contacto con otras personas que no fueran del colegio de mi hijo o mi familia, era todo un reto para mí. Me daba cierto vértigo. Pero me encontré allí, con un grupo estupendo de mujeres, con sus experiencias, sus penas y glorias, mujeres valientes que luchan cada día por salir de sus ataduras, por aprender, por mejorar. Y eso me hizo darme cuenta de que a todas, en un momento dado, nos llega la hora, la hora de tomar las riendas de nuestra vida, de querernos , de cuidarnos más allá de la faceta de madre o esposa, por nosotras y no solo para los demás. Y gracias  a las maravillosas profesionales que nos acompañaron, que nos fueron enseñando una parte de su sabiduría, de sus experiencias y, sobre todo, la formación que nos dieron, no solo a nivel ‘académico’ sino también emocional ( por ejemplo ,el taller de Mándalas), me dieron muchas ideas y me ayudaron a reconectar conmigo misma.

Me parece muy importante la labor de la Fundación de Educación para la Salud (Fundadeps) y de las profesionales que trabajan en ella. En este mundo tan lleno de tecnología, de información, sorprende que cada vez haya más adolescentes y madres/padres desinformados. Es algo que veo en mi entorno, en los colegio, institutos,… muchas cosas se dan por hecho que se saben, cuando la realidad es muy distinta. Como familias debemos transmitir a nuestros hijos  información de su salud, de sexualidad, de autoconocimiento. No dejar que busquen fuera lo que les podemos enseñar en casa, y acompañarlos en las distintas etapas de su crecimiento. Por eso, el trabajo que hace la Fundación es formidable, tratando de formar a agentes de salud para que ellas a su vez transmitan sus conocimientos a sus hijas/os y poder ayudarles con sus dudas, en un afán de mejorar la salud y también como prevención.

De cada taller, aprendí muchas cosas: la visión del feminismo, no como separatista sino de iguales; la aceptación y el enfoque de la sexualidad y del conocimiento de nuestro cuerpo en las distintas etapas y el taller de Mándalas, como otro modo de relajarnos y conectarnos con otras personas.

Recomiendo estos talleres a todas aquellas mujeres, pertenezcan o no a una asociación, no solo por lo que pueden aprender para ellas sino también para transmitírselo a otras/os.

¡¡Gracias a todos los profesionales que nos habéis impartido estos talleres¡¡